jueves, 28 de julio de 2011

Capitulo 2

Llegó octubre. Samara y sus amigos ya se habían hecho a la rutina, todos los recreos se juntaban en el mismo sitio. Al final del porche junto a la ultima columna sentados en los escalones.
Juanma fue cogiendo confianza, ya era uno más y les cogió mucho cariño a sus nuevas amistades.

Se acercaba el cumpleaños de Silvia y decidió celebrarlo invitandolos a todos a dormir a su casa.
Ese mismo día 15 de Octubre Silvia se encontraba muy nerviosa, en parte por sus padres pues no tenía ni idea de como ivan a actuar delante de sus amigos esa noche. Y no paraba de pensar en los ultimos acontecimientos que le habían hecho desarrollar ciertos sentimientos hacía Alvaro. Tenía miedo, siempre parecia una chica muy segura y capaz de llevarse al chico que quisiera, pero en aquel momento se sentía impotente sentía cosas por un amigo y no quería romper esa amistad.
Se miraba al espejo mientras se ponía la mini falda vaquera y la camisa de cuadros que se había comprado especialmente para ese día.
Las 7:30 y Samara, tan puntual como siempre, acababa de llamar al porterillo.
Uno a uno fueron llegando todos. A excepción de Carla, esta chica tenía un año más que ellos y era muy amiga de todos, pero no estaba en el mismo instituto.
Primero salieron a dar una vuelta por el barrio y a las 10:00 volvieron a casa de Silvia para cenar y darle los regalos. Margarita fue pero no se quedó a dormir de modo que a las 12:00 sus padres la recogieron.
Una vez cenados colocaron los colchones;
Alvaro se acostó en un colchon junto a Silvia, Emy junto a ellos en otro colchón, y en el último Samira y Juanma.
Cuando apagaron las luces Juanma se sintió creativo y comenzó a contar historias de miedo.
Samira  que estaba a su lado lo estaba pasando fatal y no hacia mas que abrazarse al cojin, muy en el fondo le hacían gracia las historias y las circunstancias pero las historías parecían muy reales. 
Emy se quedó dormida.
Silvia sentía que el corazon fuera a salirse de su pecho, notaba en su nuca la respiración de Alvaro, este ya no podía más, se sentía muy atraido por Silvia y decidió arriesgarse, de modo que le dio un pequeño beso en el cuello. La espera para comprobar la reaccion de Silvia parecía interminable, pero esta a los 5 segundos le dió otro beso.
La reacción de ambos fue inmediata, a pesar de que estaba oscuro sabían perfectamente que se estaban mirando directamente a los ojos.

Luego sus ojos se cerraron y sus labios coincidieron una y otra vez hasta que se durmieron.

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