lunes, 1 de agosto de 2011

Capitulo 7

Ese mismo día Samara y Silvia no vieron a Emy hasta la hora de salida.
Cuando la vieron, ella estaba muy callada asi que empezaron a caminar sin pronunciar palabra. Samara no pudo aguantar más y  rompió el silencio.
-¿En que pensabas, para tenerle delante y no decir nada... solo entregarle un papel?.
Emy levantó la mirada del suelo, giró la cabeza y miró a Samara.
-No lo se, no pude hacerlo- Mientras lo decía sonreía y se encogía de hombros.
Silvía la miró en silencio y luego apartó la vista, no sabía que decir a su amiga. Ambas entendían que romper con alguien era muy duro y más si es tu amigo, pero no se sacaban de la cabeza, que le tubo delante y no fue capaz de decirselo a la cara.
Emy griró la esquina y se fue a su casa sin decir nada más. Una vez solas Samara y Silvia se miraron.
-¿Que vamos a hacer con el regalo?- dijo Silvia en un desesperado intento de distraer la atención de los ultimos acontecimientos.
-Pues podemos ir a comprarle algo este viernes todos.
-Vale mañana lo hablamos, llama tu esta tarde a Carla.
-Vale hasta mañana.
Llegaron al cruce y Samara tiró para su casa y Silvia a la suya.

Al final fueron a un centro comercial del centro para comprarle a su amiga unos botines de marca que hacía tiempo dijo que le gustaron cuando los vio en un escaparate.
El día de su cumpleaños los invitó a todos a comer pizza en su casa.
Juanma y ella se comportaban como siempre, habían vuelto al punto inicial de ser amigos.
Tras la comida fueron a echar la tarde al parque.
Alvaro se fue un poco antes tuvo una pequeña discusión con Silvia y ella se quedó algo desanimada.
Samara intentó que se despreocupase y lo pasara bien y finalmente se despejó un poco.

A la mañana siguiente Silvia quedó con Alvaro para hablar de la discusión del día anterior. Cuando se vieron  estaban muy serios Silvia no era capaz de levantar la mirada del suelo.
-Te pido disculpas por mi comportamiento de ayer- Dijo Alvaro mientras se rascaba el hombro algo nervioso.
-Ya claro... no se si te crees que eres mi padre para decirme cómo me tengo que vestir o qué me tengo que poner.- Dijo Silvia en un tono de reproche.
Ella estaba depie, apollada en la pared y con los brazos curzados en señal de defensa. Mientras Alvaro estaba enfrente suya encorvado y con las manos en los bolsillos.
-Ya lo sé, pero tienes que reconocerme que cuando te pones mini faldas joder, te las pones muy cortas esque se te veía todo y no me hace gracia.-
Ella calló y miro al suelo descruzando los brazos, mientras pensaba ''¿Todo esto por una minifalda''

-Bueno olvidemoslo todo ¿Vale?- Dijo el agarrandola de la cintura y acercandola para si.
 La miró sonriente, y ella sintió que no podía hacer nada más, demodo que sonrío tambien y le dio un fuerte abrazo.

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